Un nuevo mundo emocional a través del WhatsApp

Un nuevo mundo emocional a través del WhatsApp

La mensajería instantánea del siglo XX para móviles abre un nuevo mundo emocional a través del WhatsApp. Esta aplicación se utiliza tanto para escribir texto, emoticonos, imágenes, vídeos, grabaciones de voz, y llamadas. Todo ello lo podemos realizar de modo individual con otra persona o en forma de grupo, lo que permite poner en una misma conversación hasta cincuenta personas.

No hace falta decir mucho más, ya que puedes ser uno de los 1.000 millones de usuarios activos en todo el mundo (con un incremento interanual del 17%). De hecho el uso de la aplicación en España es del 97%, en nuestro país vecino, Francia, es del 14%, Alemania lo emplea un 84%, Brasil nos sorprende con que lo utiliza un 71%, Estados Unidos un 7%, y el porcentaje más bajo es Corea del Sur con un 2%, aunque hay numerosos países en los que no se usa.

¿Por qué utilizas el WhatsApp?

Tal vez porque lo tiene todo el mundo, pero es posible que lo hagas porque te da una recompensa inmediata de aquello que envías. Cuando usábamos de forma habitual el correo electrónico nuestra redacción era meditada, reflexionada y más racional, además sabíamos que la respuesta no sería inmediata. Con el WhatsApp nos exponemos a un acto menos racional, más automático, menos pensado, porque requiere una contestación rápida, impulsiva, comentarios perecederos y vocabulario reducido.

Nos sentimos más relajados que en un cara-a-cara, no escuchamos el todo de voz de la otra persona y estamos en un espacio frío y neutro.

¿Cómo afecta WhatsApp a nuestras emociones?

Quizás no sea exagerado decir que es un secuestro emocional con un efecto directo hacia nosotros. Reproducimos conversaciones sin mirar a los ojos, con lo cual no causamos un sentimiento de participación afectiva hacia la otra u otras personas. También contenemos las emociones: lloramos sin que nadie lo note. Y en caso de que mostremos las emociones serán a través de un vocabulario emocional limitado: bien/mal, triste/feliz. En cuanto a los emoticonos, tampoco producen ningún intercambio verdadero de lenguaje emocional. Esto representa un lenguaje no verbal muy claro ya que una cara sonriente vía WhatsApp no reemplaza ni sustituye a una real y verdadera. ¿Queremos vivir sin una empatía emocional directa?

Un nuevo mundo emocional a través del WhatsApp.

Te proponemos un ejercicio: mira tu pantalla principal de emoticonos. ¿Cuáles aparecen? Reflexiona por qué has utilizado cada uno de ellos. Incluso se puede deducir cómo te encuentras animícamente, si tienes una relación con otra persona, vas a salir de fiesta en los próximos días o ha sido el aniversario de alguien cercano.

Control sobre nuestras vidas

Otro tema no menos importante es el nuevo control que se ejerce directo e inmediato. Siempre han existido situaciones de poder de una persona sobre otra, pero con la ampliación de estas aplicaciones en nuestra vida diaria es más sutil y algunas puede producir situaciones de enganche emocional. ¿Te has encontrado en alguna situación que no has podido contestar un WhatsApp y te han acribillado, o se han enfadado contigo?

Su función de aparición de una pestaña doble después de enviar un mensaje ha dado lugar a numerosos malestares. Primero, por la errónea creencia de que avisaba de que el otro había leído el mensaje y no que simplemente le había llegado. Más tarde, con la activación del doble check azul para, supuestamente, evitar lo anterior. Las rápidas críticas sobre un nuevo menoscabo de la intimidad hicieron que WhatsApp permitiese desactivar esa función.

La falta de respuesta inmediata o el control de qué haces cada segundo es un nuevo problema social. ¿Utilizamos adecuadamente esta aplicación?

Aún más, ¿cómo te sentirias un día sin WhatsApp? Pobablemente con una sensación de que te falta algo, porque se crea un sentimiento de dependencia y adicción. Necesitamos comunicar aquello que hacemos y el Facebook o Twitter ya no nos llega. Queremos compartir cada vivencia con nuestras personas, de forma privada o en grupo de WhatsApp.

¿Te sientes reconocido en algo de lo que hemos nombrado?