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Siete errores habituales en las investigaciones de mercado

Las investigaciones de mercado son acciones empresariales destinadas a procesar datos para conocer cómo satisfacer las necesidades de los consumidores de manera exacta y oportuna. El sector movió el año pasado 43.864 millones de dólares. Supone una subida mundial de un 2% bruto, que ha sido aún más fuerte en España, hasta un 5,5%.

La concienciación de las marcas es ascendente, sin embargo, la tasa de fracaso de los nuevos productos continúa siendo superior a un 70%. ¿Por qué? “Se genera una gran cantidad de información errónea e inservible que se toma como verdadera. El fallo suele estar en la metodología del propio estudio, que no tiene en cuenta las métricas adecuadas. Las asociaciones subliminales a nivel emocional son nuestras grandes conductoras y esto ni se valora”, explica la CEO y fundadora de Emotion Research LAB, María Pocoví.

Estos son los errores habituales que hemos detectado diseñando soluciones a las investigaciones de mercado actuales:

Considerar la toma de decisiones racional, no emocional

Las neurociencias han demostrado que los procesos decisorios -desde qué comprar hasta a quién votar- no son fríos y racionales, sino sobre todo emocionales. La emoción guía nuestra conducta y nuestra memoria. Si el método no incluye la medición de las emociones en tiempo real seremos incapaces de conocer al consumidor y conectar con él.

Recurrir a la fuente única declarativa

Tiene mucho que ver con el punto anterior. Necesitamos datos, pero de calidad. La recolección a través de encuestas, offline y online (suponen ya el 50% en España), se ha estado basando en lo declarado por focus groups de manera fría y racional, considerándolo insights fiables. Pero esta dimensión solo es útil como complemento al estudio científico de las emociones y el grado de atención de esos grupos.

Obviar el grado de atención del consumidor

El tiempo de atención ha pasado en diez años de 10 minutos a cinco segundos en un entorno saturado de publicidad y estímulos. La única manera de conectar la marca con el consumidor es captando su atención. Es fundamental saber cuándo, cómo y dónde presta atención el consumidor y a qué emoción concreta.

Formular erróneamente las metas y las preguntas

No delimitar el problema sobre el que registrar y analizar datos desvirtúa la investigación. Así mismo, las preguntas clave de nuestra encuesta son a menudo demasiado generales, poco centradas en los problemas que hemos marcado como prioridad o incomprensibles para el consumidor.

Elegir mal la población de estudio

Es importante definir el target y elegir una muestra de población representativa. Pueden ayudarnos los paneles on line que, además de abaratar costes, llegan a poblaciones más amplias e incluso inaccesibles (enfermos, dependientes…) y prescinden del sesgo que produce la presencia del entrevistador.

No considerar la investigación una necesidad permanente

El siguiente paso a realizar un estudio de mercado sin errores es incorporar las dinámicas de investigación como actividad permanente de nuestra empresa en búsqueda constante de nuevas oportunidades.

Olvidar que los consumidores son personas

A veces partimos de un enfoque de superioridad que impide tratar de conocer de verdad a nuestros clientes. Los consumidores compran, las personas viven. O se emocionan o nos olvidan. El branding no debe basarse en meras cuotas de mercado.

El nuevo SaaS de Emotion Research LAB incorpora las variables correctas para los errores habituales en las investigaciones de mercado actuales. Aquí te invitamos a que lo pruebes de manera gratuita.