la indignación políticamente correcta de Rivera

La indignación políticamente correcta de Rivera

El PSOE busca facilitar su investidura y lograr un pacto múltiple con Ciudadanos y Podemos, en los que todos tengan puntos en común. Redactó el día 8 de febrero un documento para “un nuevo Gobierno progresista y reformista al servicio de las necesidades, aspiraciones e intereses de los españoles”.

Albert Rivera compareció en rueda de prensa en la sede de Ciudadanos en Madrid ese mismo día para aceptar este documento, confirmando que él y su partido están de acuerdo con 27 de las 40 principales medidas propuestas por el PSOE y que pretenden empezar las negociaciones para lograr la investidura de Pedro Sánchez en los próximos días. La indignación políticamente correcta de Rivera subyace en un discurso dirigido a Sánchez con frases como “yo no le voy a decir a Sánchez con quien tiene que hablar como él no me lo dice a mí” O esta otra “Si Pedro Sánchez quiere hablar con Podemos, que hable (…)”.  La postura incompatible con Podemos esta clara, y por otro lado, como afirma el portavoz adjunto de Ciudadanos en el Congreso, José Manuel Villegas, no hay ningún obstáculo “insalvable” para lograr un acuerdo de gobierno con el PSOE. Pero a estas alturas de la negociación, Rivera se sitúa entre el enfado frente a Podemos y la indignación políticamente correcta hacia Sánchez. En este torbellino de emociones negativas, como ya he dicho en alguna ocasión, repito que fue inteligente la propuesta de Rivera de que existiesen equipos de negociación en lugar de negociaciones directas de los candidatos. Imaginen una lucha directa.

Maria Pocoví

CEO – Emotion Research Lab

Análisis emocional

 

  • “Si Pedro Sánchez quiere hablar con Podemos, que hable. Si Ciudadanos tiene que votar leyes conjuntas con otros partidos políticos, lo haremos; ahora, eso no quita que yo no esté de acuerdo con el referéndum separatista que propone Podemos o con el marco que pone en cuestión Podemos que es la Unión Europea y los tratados de la Unión”. TRAICIÓN, TRISTEZA E INDIGNACIÓN. Son las principales emociones emitidas por Albert Rivera en este momento de su discurso. Las palabras de Rivera son coherentes, porque a pesar de que él se ha mostrado abierto a las negociaciones para lograr un pacto que lleve a España a formar gobierno, no se vería cómodo ante un posible gobierno PSOE-Podemos-Ciudadanos que es el que pretende Sánchez. Rivera ha apostado desde el primer momento por un gobierno PP-PSOE-Ciudadanos y, como es algo imposible en estos momentos, es entendible que él se sienta indignado o triste ya que sus objetivos no se han cumplido. La traición también es consistente con sus palabras; la mezcla de enfado y tristeza indica que Albert Rivera se muestra decepcionado con la propuesta de gobierno emitida por el PSOE que, aunque tiene varios puntos en común con Ciudadanos, hace más guiños hacia el partido liderado por Pablo Iglesias.
  • “Si Pedro Sánchez quiere hablar con Podemos, que hable”: Culpa y enfado. Albert Rivera se siente responsable de que el PSOE esté acercándose a Podemos y no al PP como él llevaba sugiriendo en las reuniones mantenidas con los socialistas. El enfado es coherente con su posición respecto a una posible alianza con el partido de Iglesias.
  • “Votar leyes conjuntas con otros partidos”: Consternación, indignación y traición. La combinación de miedo, enfado y sorpresa producen en Rivera consternación e indignación ante la idea de participar en acuerdos legislativos con Podemos, por el rechazo que esto pueda provocar internamente en su partido o en sus votantes.
  • Refiriéndose a “otros partidos” alude a la intención de Sánchez de incluir a Podemos en el gran pacto de gobierno propuesto, lo que explica la traición percibida por el líder de Ciudadanos al pronunciar estas palabras.
  • “Con el referéndum separatista que propone Podemos”: Odio y desesperación. Ciudadanos, partido de origen catalán que aboga por la unión de España, nació con la intención de acabar con el movimiento separatista de Cataluña. El odio que refleja Rivera al hablar del referéndum es coherente con el discurso de su partido. Al relacionar a Podemos con la consulta catalana muestra desesperación ya que esta es una de las cuestiones clave que le separan del partido liderado por Pablo Iglesias.
  • “El marco que pone en cuestión Podemos que es la Unión Europea y los tratados de la Unión”. Traición y enfado. La emoción predominante en esta parte del discurso de Rivera es el enfado, lo que unido en algunos momentos a la tristeza, produce traición.