Expresiones faciales universales y emociones

Expresiones faciales universales y emociones

El gran precursor que examinó atentamente las expresiones faciales universales y emociones es el estadounidense Paul Ekman. Su estudio se basó en mostrar una serie de dibujos que interpretaban expresiones emocionales a varias comunidades del mundo. A pesar de que algunas de estas poblaciones estaban aisladas, el resultado fue que todas identificaron con claridad seis emociones. Por ello, Ekman verifico que hay una universalización de las emociones, y las clasificó en seis emociones básicas que son: la tristeza, el enfado, la sorpresa, el asco, la alegría y el miedo.

expresiones faciales universales y emociones

El ilustre psicólogo, antropólogo y sociólogo del siglo XX constata que las microexpresiones son innatas al ser humano, esto le permitió establecer un sistema de códigos de la Activación Facial (FACS) para hallar una investigación de los movimientos de los músculos de la cara que conceden a varias expresiones. Este sistema llegó a identificar ligeros movimientos musculares en las caras de las niñas y niños recién nacidos, debido a que estos muestran las mismas expresiones de emoción que las personas adultas.

Por otra parte, el estadounidense arguye que los gestos simbólicos son adquiridos por la cultura, donde en cada parte del mundo tienen significados diversos. Un ejemplo sería el simple gesto de tener el “pulgar hacia arriba”, donde en países angloparlantes, o en España, comunica algo positivo que se refleja como un “bien”, “ok”etc. Por contra, en países como Irán, Rusia, África occidental o Grecia tiene el significado de insulto, y en Japón representa un varón. Respecto a esto Ekman le da la razón al biólogo Darwin.

Expresiones faciales universales y emociones

Ekman nos diría que los actores, si son verdaderamente buenos interpretadores llegan a transmitir aquello que expone su guión. ¿Y los políticos? De la misma forma si son buenos oradores y se creen el discurso que transmiten pueden llegar a disfrazar sus emociones bajo un velo comunicativo.

Sin embargo, en algunas ocasiones estas expresiones pueden ir acompañadas de otras emociones no verbales como el hecho de sudar, sonrojarse… que nos están trasladando otras expresiones, las cuales no se pueden controlar. Puede que estas expresiones no verbales ayuden a revelar que aquello que decimos o hacemos no corresponde con lo que queremos decir.

En suma, Ekman hace un salto cualitativo en el análisis de las expresiones faciales afirmando que son interculturales y se dan en todas las sociedades del mundo. Asimismo elabora una nueva lista de emociones donde incorpora: la diversión, el desprecio, la contentamiento, la vergüenza, la emoción, la culpa, el orgullo de los logros, el alivio, la satisfacción y el placer sensorial.

Esta investigación ha ampliado el conocimiento de las emociones, pudiendo asignar estos criterios de saber a otros campos para extraer otras conclusiones y competencias. Gracias a ello, podemos encontrar un análisis de las emociones ya sea desde el ámbito de la política, el consumo, investigación… Es decir, numerosas aplicaciones que nos dan resultados dispares. De tal forma, nos hallamos ante una nueva herramienta que nos permite examinar las expresiones faciales y darles una interpretación.

¿Crees que sabrías interpretar el rostro de las emociones?