neuropolítica

Emotion Research LAB y neuropolítica en The New York Times

El principal diario norteamericano reconoce a Emotion Research Lab como empresa española de proyección internacional pionera en la aplicación del reconocimiento facial de emociones en campañas electorales.

Hoy The New York Times publica en su portada un análisis del experto en marketing Kevin Randall sobre las diferentes técnicas que se están utilizando aplicando neurociencia a la comunicación política, unas, analizando la actividad cerebral y otras, como el Facial Coding, estudiando la expresión emocional. El reconocimiento facial de emociones es la única técnica no intrusiva y cada vez más partidos y líderes políticos la utilizan para mejorar la comunicación con los votantes y favorecer el entendimiento, el acercamiento y una conexión más humana en la nueva política que están demandando los ciudadanos. El Facial Coding logra medir la conexión emocional de la comunicación a partir del análisis de las microexpresiones faciales.

The New York Times publica el trabajo de Emotion Research Lab realizado para el PRI en México.

México es uno de los países que lidera la adopción de la esta nueva forma de comunicar que necesita la nueva política pero también El Salvador, Argentina, Colombia, Costa Rica, Rusia, España, Brasil y cada vez más EEUU están aprovechando técnicas propias de la neuropolítica como el Facial Coding.

En Emotion Research Lab tenemos experiencias de éxito como el caso que hoy destaca The New York Times en el que nuestra tecnología de Facial Coding resultó decisiva para seleccionar a los candidatos del PRI con mayor conexión emocional.

Fragmento artículo neuropolítica

Aquí os dejamos el artículo para que vosotros mismos conozcáis mejor en qué consiste la neuropolítica. Kevin Brandall es un prestigioso experto en marketing y columnista habitual no sólo en The New York Times sino también en The Wall Street Journal, The Economist, Vanity Fair, Wired o Fast Company. Algunos de sus artículos son de lectura obligada en la Harvard Kennedy School.

¡Esperamos también vuestros comentarios al respecto!