Argentina

Emotion Research Lab anticipó el resultado de las elecciones en Argentina

El análisis de la comunicación electoral mediante la tecnología de reconocimiento facial descubre la importancia de la emoción que transmiten inconscientemente los candidatos a los votantes a la hora de decidir finalmente su voto. La tristeza, la sorpresa y el miedo han predominado en la expresión de Scioli apuntando resignación y descontrol de la situación. Mientras que Macri ha transmitido felicidad junto a enfado y miedo, denotando superioridad sin dejar de confiarse.

En el análisis que hemos realizado en Emotion Research Lab mediante la tecnología de reconocimiento facial de emociones aplicado al debate del 15 de noviembre que enfrentó a Mauricio Macri y Daniel Scioli, se predijo la victoria de Mauricio Macri sobre Daniel Scioli por una pequeña diferencia, como así se ha visto tras el 99% de los votos escrutados. Mauricio Macri (Cambiemos) es el nuevo presidente de Argentina, después de imponerse por una ajustada diferencia a Daniel Scioli (Frente para la Victoria) por 51,4% a 48,6%. Contrario a lo que predecían todas las encuestas, Macri ganó por menos de tres puntos, poco más de 700.000 votos en un país con 32 millones de personas llamadas a las urnas. Es mucho menos de lo que vaticinaban las encuestas, que ya se equivocaron en la primera vuelta donde daban una victoria holgada al candidato sucesor de Cristina Fernández de Kirchner, Daniel Scioli, y que no acabó siendo así. Para el 22 de noviembre, algunas encuestas incluso creían en la opción de que Mauricio Macri superase a su oponente en doce puntos en el ballotage, algo que con el análisis de emociones, Emotion Research Lab ya adelantó que podría no ser así.

Los estudios basados en encuestas tradicionales se equivocaron en la primera vuelta y se han vuelto a equivocar en la segunda. Predecían una victoria de Macri mucho más abultada.

El análisis de Emotion Research Lab

 

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En el debate analizado, Scioli se mostró inseguro y resignado. Consciente de su clara desventaja en los sondeos, basó su dialéctica fundamentalmente en el ataque y las escasas propuestas que realizó se entremezclaban en todo momento con reproches a la gestión de Macri. Aún así, Scioli no acudió al primer debate y el del pasado 15 de noviembre sí le sirvió para reducir la diferencia de puntos frente a Macri, quien tuvo momentos de falta de credibilidad durante el enfrentamiento. Ahora bien el líder de Cambiemos mantuvo una activación emocional más pronunciada y transmitió mayor seguridad, lo cual ha acabado teniendo su impronta en los votantes.

Sin saberlo, los candidatos transmiten emociones tanto en la campaña como en los debates, que se perciben por parte del electorado y acaban siendo decisivas para decantarse por uno u otro candidato. El papel de la emoción juega un rol fundamental en la toma de decisiones. Las personas, frente a las urnas, evocan sentimientos, y dichos sentimientos son los que motivan su decisión de voto. 

 La conexión emocional se evidencia más si cabe en elecciones como ésta donde se va a una segunda vuelta y se parte de un alto porcentaje de indecisos. En estos casos, la argumentación racional no funciona.

Los indecisos han sido uno de los factores clave en esta segunda vuelta para elegir al Presidente de Argentina. Mientras que las encuestas anteriores a la primera vuelta daban un porcentaje de indecisos de hasta un 20%, las últimas encuestas previas al ballotage del 22 de noviembre, apuntaban “la cifra de indecisos es todavía alta, entre un 4% y un 11%, según las encuestas y que el voto en blanco y la participación serán también decisivos.”. Se esperaba por tanto una movilización de los indecisos y así ha sido. Aunque no de forma muy pronunciada, sí ha aumentado la participación y han bajado los votos en blanco y los nulos, una movilización que ha capitalizado mayoritariamente Macri.

  La campaña en emociones

En Emotion Research Lab hemos monitorizado la campaña desde sus inicios y podemos comprobar cómo las emociones han definido la comunicación de cada candidato y la percepción de los votantes.

Tras realizar una comparación basándonos en el reconocimiento facial de emociones de los candidatos durante apariciones públicas de ambos en la semana del 25/10 (tras la primera vuelta de las elecciones presidenciales) y anteriores a la segunda vuelta del 22/11, hemos obtenido comparaciones que ayudan a mostrar como los pronósticos se cumplieron desde la primera vuelta hasta ahora y como el reconocimiento facial de emociones tras el estudio de diferentes discursos políticos de ambos candidatos, había previsto acertadamente la victoria de Mauricio Macri.

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La emoción que más varió en el discurso de Daniel Scioli desde la primera semana hasta la segunda previa al ballotage, fue la del miedo. Durante la primera semana, Scioli mostraba un discurso con grandes picos de enfado y sorpresa que a pesar de que continuaron en el discurso de la segunda semana, perdieron fuerza a favor del miedo, como se ve en la gráfica. El miedo ganó un importante protagonismo en su discurso que se volvió más agresivo cuanto más se acercaban los comicios del 22 de noviembre. Cuando todas las encuestas daban a Macri como ganador, Scioli apostó por arriesgar y se acentuó la emoción negativa. Al final ha logrado recortar distancias frente a su oponente, pero no superarlo.

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En cambio, la emoción que más varió en el discurso de Mauricio Macri desde la semana del 25/10 hasta la semana previa al ballotage, ha sido la de la felicidad. Durante la primera semana, Macri mostraba un discurso con altos picos de sorpresa y enfado al hablar de las propuestas de Scioli. Pero esta sorpresa viraba en favor de la felicidad al hablar de sus propuestas transmitiendo por tanto un mensaje positivo coherente. En la semana previa a los comicios del 22/11 que definirían la elección, dejó de mostrarse como una “víctima” para contraatacar sorpresivamente incluso dando toques de humor a sus discursos. Esta felicidad de la última semana, mezclada con el enfado y el miedo logró transmitir rectitud, sinceridad y conciencia de que el país puede mejorarse con el cambio que él propone. En la última etapa de la campaña, donde la estrategia de Mauricio Macri ya no era principalmente incitar al voto, trató de mostrarse cauto en sus apariciones en televisión para no correr riesgos que le perjudicasen.

Las históricas elecciones en Argentina han evidenciado de nuevo las limitaciones de la investigación tradicional en estudios electorales y de opinión. Esta campaña y el estudio que hemos realizado demuestran la importancia de tener en cuenta las emociones tanto en la realización de estudios predictivos más fiables como en la capacidad de conexión de los nuevos líderes políticos. La toma de decisión nace siempre de la emoción subconsciente. La racionalización sólo nos sirve después para justificar esa decisión. Emotion Research Lab permite acceder a esa emoción original.

María Pocoví

CEO de Emotion Research Lab

@pocovimaria