emociones y credibilidad política por emotion research lab

Emociones y credibilidad política en comunicación

La COO de Emotion Research LAB Alicia Mora ha acudido como ponente al IV Encuentro Internacional de Comunicación Política que está teniendo lugar en Bilbao. Bajo el lema “Nueva comunicación: ¿nueva política?” acuden a este evento especialistas de la talla de Roy Campos o Stephen Coleman por citar solo a dos de ellos.

La ponencia presentada en el auditorio de la Torre Iberdrola “la gestión de la credibilidad política a través de la comunicación” ha desgranado la importancia de las emociones en las campañas electorales para conectar emocionalmente con el electorado.

 

Emociones y decisión de voto

 

¿Votamos con la razón o con el corazón? A pesar de lo que pueda parecer, no somos tan racionales a la hora de elegir una opción política u otra. Tendemos a ser viscerales, movidos por las convicciones que hemos ido construyendo a lo largo de nuestra vida.

Tradicionalmente, los partidos en el gobierno han trazado su estrategia en base principalmente al miedo. En el caso de la pasada campaña electoral, el PP se decantó por agitar el temor de la ciudadanía basándose en tres pilares:

 

  1. Peligro para la unidad de España y para la economía de un gobierno populista de UP
  2. Temor a que el país sufriera su propio Brexit consecuencia de los anterior con la consiguiente pérdida del statu quo
  3. El tan aludido sentido común e interés general del voto útil que movilizó a su electorado de siempre

 

Por contra, la coalición Unidos Podemos, fue trasladando su estrategia de la ira que tan buen resultado le dio a Podemos en las elecciones de diciembre, hacia un mensaje más edulcorado. Este giro les ha pasado factura en las urnas por tres motivos principales:

 

  1. La alusión al cambio radical transmite inseguridad. El electorado de un partido nuevo no es tan fiel
  2. A pesar de presentarse como la nueva socialdemocracia, no terminan de arañar votos suficientes al PSOE
  3. El edulcorar su mensaje en campaña les ha hecho perder los votos de los más radicales

 

Las encuestas no predicen bien, las emociones si

 

Los sondeos de opinión han fracasado estrepitosamente teniendo en cuenta los resultados electorales. El PP ha salido reforzado y Unidos Podemos no ha dado la campanada con el esperado sorpasso al PSOE. Todas las predicciones han fallado ya que las encuestas emiten predicciones y además existen sesgos cognitivos que distorsionan nuestra percepción.

Tomando como base los spots de campaña de los 4 principales partidos políticos de ámbito nacional, el departamento de investigación de Emotion Research LAB elaboró un estudio propio. Gracias a la técnica de facial coding, se han captado las microexpresiones faciales de los individuos, mientras visualizaban los spots. Se han medido los índices de respuesta emocional subconsciente en base a cada una de las 6 emociones básicas y universales: felicidad, sorpresa, enfado, desagrado, miedo y tristeza.

Las principales conclusiones son:

 

  • El spot de Unidos Podemos produce más activación y satisfacción que el resto
  • El spot del PP genera más compromiso que los otros tres

 

emociones y credibilidad política

Emociones y credibilidad política en la comunicación

 

Analizando el cerebro, éste funciona en base a si acepto o no:

  • Si tendemos hacia el sí – sistema de recompensa cerebral
  • Si tendemos hacia el no – sistema de pérdida

Al tomar una decisión, se activa una u otra.

La comunicación política debe ser entendida como la construcción de una marca y sus acciones de marketing aparejadas. Al considerar a un candidato como una marca éste debe representar una garantía, una relación de confianza y una promesa hacia los consumidores. Para esto se debe construir un mensaje político que establezca un vínculo emocional con los votantes.

La neuropolítica aúna las técnicas de facial coding y eye tracking que nos permiten medir las microexpresiones faciales de una persona. Sabremos así qué emociones está sintiendo en cada momento de manera subconsciente y dónde está prestando mayor atención. Un ejemplo de esto lo encontramos en nuestro Barómetro Político Emocional.

A partir de los datos obtenidos a través de esta tecnología de reconocimiento facial de emociones, se configura un estudio que aúna las líneas programáticas del partido con la corrección de los aspectos negativos detectados. Se proponen activadores emocionales de voto en función de la estrategia de nuestra campaña. De esta manera, el componente emocional pasa a ser un aspecto medible y accionable desde un nuevo entorno dónde la tecnología y la estrategia política se alinean.