investigador de las emociones

El primer investigador de las emociones

¿Alguna vez has pensado en las emociones y los sentimientos?

 

Tus emociones son realmente importantes en tu vida. ¿Cuántas veces has ido a la tienda a comprar leche y cuando salías tenías un ticket larguísimo en la mano? ¿Cuántas veces has dudado si tenías que comprar esa costosa ropa o zapatos? El 80% de nuestras decisiones se basan en emociones. Las emociones son una sensación del cuerpo que añadida a la conciencia de esta sensación es una respuesta a lo que estás experimentando o esperando.

 

Pero, ¿qué sabemos al respecto? ¿Y cómo sabemos esto?

 

Hay muchas personas que han estudiado las emociones. Charles Darwin (1809-1882) fue el primero. Fue autodidacta en el campo de la historia natural, la biología y la geología. Darwin debe su fama a su Teoría de la evolución. Pero no sólo es famoso por esto.

 

La afirmación del investigador de las emociones sobre las expresiones faciales universales

 

Charles Darwin hizo ciertas afirmaciones sobre las emociones y las expresiones faciales. Darwin comparó las emociones entre diferentes tipos de culturas con objeto de mejorar su trabajo. Afirmó que las emociones particulares dan como resultado expresiones faciales similares. Para él, la emoción tenía una historia evolutiva que se podía rastrear a través de culturas y especies. Así que ya vivas en Noruega, Japón o Brasil, tendrás la misma cara para transmitir tristeza. Es difícil imaginar porque hay muchas diferencias en el lenguaje, la cultura y el desarrollo. Pero es cierto: las expresiones faciales son universales.

 

Esto indica que las técnicas neurocientíficas pueden aplicarse a la medición de las emociones de cualquier persona, independientemente de su género, raza, cultura, religión, etc. Esto se debe a que estas emociones y expresiones faciales no son aprendidas sino congénitas.

 

Finalmente, después de un siglo el trabajo de Darwin fue reconocido como se merecía. The Expressions of the Emotions in Man and Animals es un libro publicado en 1872. En este libro, Darwin busca rastrear características humanas tales como el levantamiento de las cejas en momentos de sorpresa y la confusión mental que típicamente acompaña a rubor. Este libro sigue siendo la base para la investigación sobre las expresiones faciales y la vida emocional de los seres humanos y animales. Esta investigación de Darwin ha ampliado el conocimiento de las emociones y todavía es utilizado por muchos investigadores.